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Salud en ley

Hace unos días se llenaron las redes sociales del hastag #GraciasLuna. Un agradecimiento tan necesario como innecesarias las críticas y acoso que recibió Luna. El hastag no era más que un vínculo para derrotar esa mala prensa que inició una batalla personal e injusta contra la voluntaria de Cruz Roja Española. No debería ser imprescindible agradecerle un gesto dentro del marco legal y lleno de ética y moralidad. Un gesto altruista, que debería ser más habitual entre la ciudadanía que abarca este país. Pero volvamos atrás.

Eutanasia

Sin hacer juicios de valor, sin dar mi opinión personal y evitando la politización, llega la hora de entender cada cuestión, su postura y por qué se pide. La eutanasia es un tema muy delicado como para ser tratado con la frivolidad política a la que acostumbramos, pero desgraciadamente, se está haciendo de nuevo.

Cambiar el futuro

En la película Regreso al Futuro 3, el Doctor Brown insiste varias veces a Marty McFly: “El futuro no está escrito”, en base a la idea de que todo lo que modifiquen en el pasado reconstruirá la historia y nunca será igual. Mientras que la primera película es un elogio a la máquina del tiempo, a partir de la segunda su inventor empieza a demonizarla, deseando su destrucción cada vez con más ímpetu. En la tercera película solamente desea cambiar mínimamente el pasado para reparar el presente y, por tanto, el futuro. El fin es desmantelar el Delorean una vez lleguen a un presente aceptable.

La vista atrás

La vacuna contra la COVID-19 lleva algo más de un mes entrando en los brazos españoles sin generar incidencias mayores a las habituales de cualquier vacuna. Algunos medios hicieron del dolor postvacunación una tragedia, como si fuera la primera vez que un pinchazo duele. Hace escasos días que me vacuné en el hospital y no se ha cumplido el presagio. Aún no me han instalado Windows en el cerebro ni tengo más cobertura en el teléfono móvil. Seguiré esperando por si los argumentos negacionistas surten efecto.

Factor humano

No existe acuerdo sobre cómo gestionar la pandemia. Cada administración hace lo que cree más conveniente con grandes discordias. Las excusas de siglas políticas no sirven aquí, hay administraciones gobernadas por el mismo partido con medidas contrarias.

COVIDAD

Que la pandemia dio un respiro pre-Navidad es una evidencia clara de que las medidas que hemos adoptado los meses atrás causaron efecto. No quiero centrarme en si prontas o tardías, si más o menos acertadas, pero poco a poco van encontrando un lugar que las justifica, al menos a la mayoría.

La segunda pandemia

“Con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, no corta el mar, sino vuela, un velero bergantín”. Así empieza “La canción del pirata”. Muchos se sentirían orgullosos de pertenecer al bajel El Temido, tantos como los que no creen en los daños que provoca la nueva enfermedad. Para las teorías de la conspiración, los sanitarios pasamos de colaboradores a ignorantes según el día. Ignorantes que perdemos días en explicar las consecuencias de negar lo evidente. Hoy no hablo de negacionistas (que no creen en la pandemia) sino de ignoracionistas, que obvian las consecuencias de sus actos con argumentos como: “Que la vida continúe”.

¿Fracaso u olvido?

Desde el inicio de la pandemia han existido múltiples soluciones que no han conseguido resolver prácticamente nada. Algunas podían ser ideas o medidas mal planteadas, mal tomadas o simplemente fuera de lugar en tiempo y espacio. Tampoco podemos colgarnos la medalla como ciudadanos, no paran de destaparse irresponsabilidades. Todos las hemos visto.